En algunos países de Europa en el siglo 19, para "curar" la masturbación masculina, se acostumbraba coser la piel que cubre el glande, llamada prepucio, con alambre de plomo. A éste procedimiento se le llama infibulación.

En algunos países de Europa en el siglo 19, para "curar" la masturbación masculina, se acostumbraba coser la piel que cubre el glande, llamada prepucio, con alambre de plomo. A éste procedimiento se le llama infibulación.